El documento describe tres intereses constitutivos del conocimiento humano y las formas de racionalidad asociadas a cada uno. El interés técnico se enfoca en la producción material y usa una racionalidad instrumental. El interés práctico busca la comprensión mutua a través de la interpretación. El interés emancipatorio apunta a la libertad y la autonomía mediante la teoría crítica, que cuestiona las ideologías y distorsiones.