Juana de Arco nació en Francia durante la guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra. A los 13 años, dijo escuchar voces de santos que la llamaban a ayudar al delfín Carlos a expulsar a los ingleses. En 1429, lideró el ejército francés a victorias clave contra los ingleses, coronando a Carlos como rey. Fue capturada por los borgoñones en 1430 y juzgada por herejía, siendo quemada en la hoguera a los 19 años.