Se presenta una denuncia de juicio político contra el magistrado presidente y los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación por conducta negligente durante la calificación de la elección presidencial de 2012, en un contexto de reformas para regular el financiamiento y la imparcialidad electoral. La denuncia argumenta que se declaró válidos actos electorales a pesar de irregularidades, lo que afecta la confianza del público en las instituciones electorales. Se citan artículos constitucionales y legales para fundamentar la solicitud y se busca generar un nuevo modelo de competencia electoral en México.