El karate llegó a Japón en 1922 cuando el maestro Gichin Funakoshi mostró las artes marciales de Okinawa. Los practicantes usan un uniforme llamado karategi y existen diferentes estilos para katas y kumite. El karate se caracteriza por ataques directos y potentes usando diferentes partes del cuerpo, además de técnicas de defensa rígidas. Más que sólo desarrollo técnico, el karate busca el crecimiento espiritual y humano de sus practicantes.