La ley mexicana establece que los niños son menores de 12 años y los adolescentes tienen entre 12 y 18 años. La ley reconoce una serie de derechos fundamentales para los niños y adolescentes, incluyendo el derecho a la vida, la identidad, vivir en familia, la igualdad, la no discriminación, la salud, la educación, la participación y la libertad de expresión.