Este documento cuenta la historia de Silba, un hombre de 33 años que no ha podido encontrar trabajo a pesar de tener una licenciatura en economía. Tuvo la oportunidad de conseguir un puesto en un banco pero no pudo asistir a la entrevista debido a problemas con su teléfono, y el puesto fue dado a otro candidato. Sus hermanos le echaron una maldición que le impedía progresar. Finalmente encontró trabajo como profesor gracias a un amigo.