El documento resume las evidencias bíblicas de que la Biblia es la palabra inspirada de Dios, incluyendo profecías cumplidas sobre Jesucristo, la exactitud histórica, científica y arqueológica de la Biblia, y su continua popularidad a pesar de los intentos de desacreditarla. Argumenta que estas pruebas demuestran que la Biblia es digna de fe y que los lectores deberían decidir creer en ella.