El gitano Heredia llega a la Capitanía General de Granada para informar que ha encontrado a Parrón, un bandido buscado que nadie había podido localizar. Le cuenta al Capitán General su encuentro con Parrón en el que logró ganarse su confianza y escapar con vida. Más tarde, mientras está atado a un árbol en la guarida de Parrón, observa la llegada de un segador que ha sido robado y amenazado con la muerte.