El documento argumenta que la calidad no significa lujo sino cumplir con los requisitos del cliente. La calidad no cuesta más que la no calidad porque es mejor hacer las cosas bien desde el principio que tener que corregir errores. Administrar una empresa u organizar una familia requiere lidiar con personas no elegidas y sin capacitación, pero es posible mejorar los resultados manipulando factores como la selección de personal, el entrenamiento y la corrección de problemas.