El documento analiza por qué algunas empresas no son competitivas. Explica que las características de los individuos que dirigen las empresas, como la falta de análisis, innovación y valores, pueden reflejarse negativamente en la organización al obstaculizar su competitividad. También señala que para que una empresa sea competitiva, debe realizar un análisis interno y contar con líderes sólidos que innoven, sostengan los objetivos de la organización y ayuden a alcanzar su visión.