El documento resume la crisis de deuda griega desde 2009, cuando se descubrió que el déficit era mucho mayor de lo reportado. Grecia recibió préstamos de la UE y el FMI a cambio de austeridad, pero el déficit continuó creciendo y las agencias calificadoras degradaron su deuda a "chatarra". Finalmente, en 2015 los griegos votaron en un referéndum rechazar más recortes, aunque el gobierno terminó aceptando concesiones para evitar abandonar el euro.