El documento aborda la transición de la era analógica a la digital, enfatizando el impacto de las nuevas tecnologías en la comunicación y la sociedad. Discute la necesidad de adaptación de los medios y profesionales a un entorno donde el usuario se convierte en un 'prosumidor', participando activamente en la creación de contenido. Asimismo, se menciona la importancia de entender la identidad digital y la vida digital, subrayando que la evolución tecnológica debe ir de la mano con el progreso social.