El documento analiza la idolatría según diversos versículos de la Biblia, destacando que adorar a dioses ajenos es una abominación ante Dios y resulta en severas consecuencias, incluyendo la muerte espiritual. Se enfatiza la necesidad de evitar la idolatría, no solo en términos de imágenes sino también de la excesiva valorización de cualquier criatura. Se exhorta a los creyentes a huir de la idolatría y permanecer fieles al verdadero Dios.