La ley SOPA fue presentada en 2011 para expandir las capacidades de Estados Unidos para combatir el tráfico ilegal de contenidos en internet. Incluye la posibilidad de bloquear sitios web y redes de pago mediante órdenes judiciales. Sus partidarios dicen que protege la propiedad intelectual, pero los opositores argumentan que amenaza la libertad de expresión y la innovación en internet. En 2012, miles de sitios web realizaron protestas contra la ley.