SOPA y PIPA eran propuestas legislativas impopulares en EE.UU. que buscaban combatir la piratería en internet. Aunque eran leyes estadounidenses, hubieran afectado a usuarios globales al obligar a sitios como Google y Twitter a practicar censura. Oponentes argumentaban que infringían la libertad de expresión. El cierre de Megaupload por el FBI no estaba directamente relacionado con estas leyes, ya que éstas aún no habían sido aprobadas.