El documento describe el encuentro entre un leproso moribundo y un criminal recién salido de prisión llamado Mena. El leproso, rechazado y perseguido, le pide una limosna a Mena, diciendo "¡Tengo hambre! ¡Me muero de hambre!". Mena, en un acto de "sobrehumana piedad", le da al leproso la "mejor limosna" disparándole y matándolo, alegando que así acaba con su sufrimiento.