Marx analiza en el capítulo 3 de El Capital cómo el oro se convierte en dinero y medida de valor universal al ser adoptado como mercancía equivalente. Explica que las mercancías se transforman en oro a través del proceso de metamorfosis mercancía-dinero-mercancía, y que el curso del dinero forma un círculo donde la mercancía siempre está del lado del vendedor y el dinero del comprador. Finalmente, señala que la masa de dinero depende de la velocidad de circulación de los medios de pago en una sociedad.