Este documento resume las enseñanzas bíblicas sobre el estado espiritual de los no creyentes y lo que Dios hace por los creyentes. Explica que los no creyentes están espiritualmente muertos y siguen los deseos del mundo, la carne y el diablo. Pero Dios trae a los creyentes a la vida espiritual a través de su gracia y fe como un regalo. Ahora los creyentes pueden producir buenas obras, aunque la salvación depende solo de la gracia de Dios, no de las obras.