El documento describe los beneficios del Pacto de la Gracia que Dios estableció con la humanidad a través de Jesucristo. El Pacto de la Gracia nos garantiza la participación en el reino de los cielos como hijos de Dios y nos ofrece gracia, paz, bendición, redención, perdón de pecados, sabiduría, y la herencia eterna a través de la muerte y resurrección de Cristo. El Espíritu Santo sella esta herencia en nosotros como hijos de Dios.