La Pascua conmemora la resurrección de Jesús y marca el final de la Semana Santa. También celebra el Éxodo judío. La Pascua cristiana se celebra el primer domingo después de la luna llena tras el equinoccio de primavera, mientras que la Pascua judía dura ocho días entre marzo y abril. Ambas tradiciones comparten rituales como cenas especiales y limitaciones en el trabajo y alimentos durante la festividad.