La Piedad de Miguel Ángel se encuentra en la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Miguel Ángel creó la escultura por encargo de un cardenal francés para regalarla a la basílica. Miguel Ángel seleccionó personalmente el bloque de mármol en las canteras de los Alpes y esculpió la figura de la Virgen sosteniendo el cuerpo de Cristo muerto.