El documento habla sobre la presencia de Dios y cómo se ha perdido el sentido de dónde reside realmente. Antes, la gente iba al tabernáculo para experimentar la presencia de Dios, pero luego se volvieron tercos y Dios lo sacó de entre ellos. Ahora, la presencia de Dios no depende de grandes reuniones o predicadores, sino que reside donde dos o más están reunidos en Su nombre y en la fe de creer Sus promesas.