Un hombre bailó con una misteriosa mujer pálida llamada Silvia en un baile en el cerro de la Memoria. Ella lo llevó al cementerio donde desapareció frente a una tumba, dejando su chaqueta. Más tarde, el hombre descubrió que Silvia había muerto semanas antes, convirtiéndose en una leyenda sobre un fantasma que aún vaga por la ciudad.