El documento discute tres aspectos de la salvación: 1) La justificación, donde Dios declara al hombre inocente. 2) La regeneración, donde el alma recibe nueva vida. 3) La santificación, donde el Espíritu Santo separa al creyente y lo dedica al servicio de Dios. También enfatiza que la salvación viene por gracia a través de la fe en Cristo, no por obras, y exhorta a los cristianos a cuidar su salvación con temor y temblor.