La Semana Santa conmemora los eventos clave de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo ocurridos hace aproximadamente 2000 años. La Pascua judía del año 33 d.C. fue el momento en que se cumplieron los planes de Dios para proveer salvación a la humanidad mediante el sacrificio de su Hijo como cordero sin mancha. Todos los detalles de la Pascua judía apuntaban proféticamente a Jesús, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.