El documento compara la sabiduría y la inteligencia según Dios y según el mundo. Según la Biblia, la verdadera sabiduría y inteligencia provienen de la gracia de Dios y conducen a una vida de obediencia, mientras que el mundo las define como competencia, engaño y acumulación de conocimiento por motivos mundanos. Finalmente, la Biblia muestra que la sabiduría de Dios supera a la del mundo y solo a través de Cristo se alcanza la salvación y el verdadero entendimiento.