El documento describe los elementos y la práctica de la comunión espiritual. Explica que la comunión espiritual con Dios y otros creyentes es una realidad eterna que se practica participando en actividades como la oración, la enseñanza bíblica, la ayuda mutua, las ofrendas y la Cena del Señor. Al practicar estas cosas, los creyentes experimentan la unidad del Espíritu y la comunión con Dios, Jesucristo y otros miembros del cuerpo de Cristo.