El documento presenta un paralelo entre el documento de la Conferencia de Aparecida y la espiritualidad de los Hijos de la Madre de Dios. Resalta temas como la necesidad de un encuentro personal con Jesucristo, el seguimiento de María como modelo de discipulado, y la importancia de anunciar la Buena Nueva de Jesucristo en todos los ámbitos de la vida humana.