La lactancia materna es una función antigua y compleja que ha permitido la supervivencia de muchas especies. La leche materna es un fluido vivo y cambiante producido para satisfacer las necesidades nutricionales y de protección inmunológica de los niños. Su composición se modifica a medida que el niño crece para proveer los nutrientes y factores protectores que necesita en cada etapa. La leche materna incluye calostro, leche de transición y leche madura.