La lactancia materna es fundamental para la salud y el desarrollo óptimo de los niños, proporcionando beneficios físicos y emocionales tanto para los lactantes como para las madres. A pesar de la recomendación de la OMS de que al menos el 50% de los lactantes sean amamantados exclusivamente durante los primeros 6 meses, en México solo el 28.4% de las mujeres cumplen con esta práctica. La leche materna, rica en nutrientes y propiedades inmunológicas, no solo favorece el crecimiento del bebé, sino que también ayuda a las madres a recuperar su salud tras el parto.