Las instituciones políticas coloniales en América estaban bajo el control de España, destacando el Consejo de Indias y la Casa de Contratación, que regulaban aspectos políticos, administrativos y comerciales. Las gobernaciones, virreinatos y capitanías generales fueron fundamentales en la administración local, siendo el virrey el más alto representante del rey en América. Las audiencias, compuestas por jueces y oidores, asumieron un papel crucial en la administración de justicia, sirviendo como asesoras del virrey.