El lavado quirúrgico de manos es un procedimiento de 3 a 5 minutos que disminuye la concentración de bacterias en las manos y remueve la flora transitoria adquirida recientemente para prevenir infecciones. Se debe realizar antes de cualquier procedimiento invasivo siguiendo los pasos de humedecer, enjabonar, lavar, enjuagar y secar las manos y antebrazos de forma minuciosa desde la parte distal hacia la proximal.