Un niño llamado Salomón solía lastimar animales en el bosque por diversión. Un hada lo convirtió en pájaro para que aprendiera a respetar la vida silvestre. Años después, cuando sus propios huevos fueron destruidos y su pareja capturada, Salomón comprendió el sufrimiento de los animales. Finalmente, recuperó su forma humana después de suplicar por su vida cuando su hermano lo atacó, convirtiéndose desde entonces en un protector de la naturaleza.