El documento analiza la labor de los profetas en las escrituras y su paralelismo con la obra de Elena G. de White, enfocándose en la predicación del evangelio, la conducción del pueblo de Dios, la reprobación del pecado, la comunicación de la voluntad divina y la predicción del futuro. Se destaca la importancia de estos roles en la historia adventista y cómo estos profetas, incluyendo a White, contribuyeron a la organización y dirección de la iglesia. La conclusión resalta que los profetas fueron fundamentales en la proclamación del evangelio y en advertir sobre injusticias y peligros espirituales.