El documento explora el papel de los profetas como mensajeros divinos en la tradición israelita, quienes reciben y transmiten la palabra de Yahvé de diferentes maneras, reflejando tanto el castigo como la esperanza de salvación. Se destacan los criterios para distinguir entre profecías verdaderas y falsas, y se menciona que el profetismo es un fenómeno característico de Israel. Además, se enumeran tanto los profetas mayores como menores, considerando a Moisés como el primero y más importante.