Este documento narra la historia de un niño que robó una parte del brazalete de oro de su hermano. El niño se sintió culpable y decidió confesar su falta a su padre enfermo por escrito. Cuando el padre leyó la carta, lloró al ver el sufrimiento de su hijo. Aunque el padre sufría, perdonó a su hijo lavando su culpa y enseñándole el verdadero valor del amor paternal.