Incrustar presentación
Descargar para leer sin conexión


San Agustín experimentó un proceso de conversión al servicio de Dios tras descubrir su vocación. La Cuaresma nos llama a la conversión mediante un nuevo comienzo que nos lleva a la victoria de Cristo sobre la muerte. Al igual que San Agustín, debemos descubrir nuestra vocación para servir a los demás, pero primero es importante vivir un proceso de conversión que implique un nuevo estilo de vida siguiendo a Cristo y aceptando su amor.
