La ley 1273 de 2011 establece penas de prisión de 48 a 96 meses y multas de 100 a 1000 salarios mínimos por delitos informáticos como acceso abusivo a sistemas, daño informático, violación de datos personales, uso de software malicioso y otros. Además, agrava las penas si los delitos se cometen contra sistemas estatales o del sector financiero, o si se obtienen beneficios económicos.