El documento describe una iniciativa de ley secundaria sobre telecomunicaciones y radiodifusión en México que ha despertado preocupaciones sobre la censura y la vigilancia. La ley otorgaría al gobierno el poder de bloquear señales e intervenir comunicaciones privadas. También requeriría que los proveedores de telecomunicaciones proporcionen detalles personales de los usuarios. Además, daría al ejecutivo influencia sobre el regulador independiente a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.