La Ley de la Juventud reconoce a los jóvenes como sujetos de derechos y deberes, y establece el marco para que el Estado y la sociedad promuevan la formación integral de los jóvenes y su participación en la vida económica, política y social. La ley crea instancias como los Consejos de Juventud para que los jóvenes participen en decisiones que les afectan y garantiza derechos como la educación y el desarrollo de la personalidad. También establece deberes como respetar la Constitución