La Ley de Moore establece que aproximadamente cada 18 meses se duplica el número de transistores en un circuito integrado, lo que ha ocurrido consistentemente durante los últimos 40 años. Esto ha permitido que la computación sea más poderosa y barata con el tiempo, aunque eventualmente la ley se enfrentará a límites físicos. El fundador de Intel Gordon Moore formuló esta observación empírica en 1965 sobre la velocidad del progreso tecnológico en microprocesadores.