La ley de propiedad intelectual reconoce los derechos de autor, intérpretes y ejecutantes sobre sus obras y creaciones. También reconoce la propiedad industrial en forma de patentes, modelos de utilidad, diseños, marcas y denominaciones de origen. El documento define estos términos y especifica que la ley no limita los derechos relacionados con la diversidad biológica ni las leyes ecuatorianas sobre modificaciones genéticas de vegetales.