El documento explora el significado del año litúrgico en la vida de los cristianos, enfatizando cómo cada temporada, desde el Adviento hasta el Tiempo Ordinario, representa una 'presencia' de Cristo en la historia. A través de la liturgia, los fieles son invitados a contemplar y vivir los misterios de la fe, con un enfoque particular en la espera y esperanza que el Adviento simboliza, donde se manifiesta la venida continua de Dios en la vida cotidiana. La obra busca fomentar una conexión más profunda con Dios y una mayor consciencia de su amor y presencia en el día a día de los creyentes.