El documento habla sobre la importancia de vivir una vida ordenada según los principios de Dios para recibir su bendición. Explica que Dios puso orden en la tierra antes de crear al hombre y lo bendijo, y que el desorden, equivalente al pecado, aleja a las personas de Dios. Aconseja ordenar varias áreas de la vida como los pensamientos, comportamientos y finanzas de acuerdo a la Palabra para vivir bienaventurados.