El documento describe el animal más rápido del mundo, un ácaro llamado Paratarsotomus macropalpis que puede moverse a 322 longitudes de cuerpo por segundo, lo que equivaldría a casi 2.000 km/h en un humano. También menciona que el anterior poseedor del récord era un escarabajo tigre australiano y que el descubrimiento se logró gracias a la investigación de un estudiante universitario.