Un equipo del MIT ha creado un test que evalúa la capacidad de autorreparación del ADN de las células en menos de 24 horas. Al analizar linfoblastos de 24 individuos sanos, los científicos encontraron que las estrategias reparativas variaban entre personas, como una huella digital. Ahora intentan adaptar la técnica a análisis de sangre convencionales para evaluar rápidamente el riesgo de cáncer o la tolerancia a tratamientos.