La telefonía móvil permite la comunicación a través de una red de antenas repetidoras de señal que forman celdas, permitiendo las llamadas desde casi cualquier lugar. Los teléfonos móviles modernos tienen funciones más allá de llamadas y mensajes como cámaras, reproductores de música y acceso a Internet, y se conocen como smartphones. El primer sistema comercial fue en Japón en 1979 y los teléfonos han evolucionado desde modelos grandes y caros a versiones táctiles pequeñas y asequibles.