Debido a su posición geográfica y relieve diverso, España tiene una gran variedad de climas, incluyendo el mediterráneo típico en la costa con veranos secos y calurosos e inviernos húmedos y lluviosos, el mediterráneo de montaña en altitudes sobre 1200 metros con temperaturas más suaves, y el subtropical húmedo en zonas litorales con veranos cálidos e inviernos fríos y lluviosos.