El documento habla sobre los dones espirituales mencionados en 1 Corintios 12. Explica que estos dones son otorgados por el Espíritu Santo para edificar el cuerpo de Cristo. Aunque hay diversidad de dones, existe una unidad en el Espíritu. Los corintios malinterpretaron los dones y los usaron de forma egoísta, lo que causó problemas. Pablo enseña que aunque los miembros del cuerpo son diversos, todos son necesarios y deben trabajar juntos en armonía.