Los protocolos son normas estándares que permiten a los ordenadores comunicarse entre sí, como los idiomas permiten la comunicación entre personas. Existen varios tipos de protocolos como TCP/IP, HTTP, FTP y SMTP que especifican cómo deben formatearse, transmitirse, enrutarse y recibirse los datos. Funcionan en capas porque los procedimientos deben llevarse a cabo de forma separada en cada tipo de red.